Malvinas o Formosa?

¨Señor, acá lo que necesitamos es agua. Agua es la fuente de vida. Del madrejón**  tomamos agua nosotros, pero también lo hacen los animales que por supuesto también defecan en ese lugar. Necesitamos un pozo de agua. Sólo necesitamos un pozo¨.

Ingeniero Juárez es un pueblo ubicado al oeste de la provincia más pobre de la Argentina: Formosa. La localidad conserva distancia prácticamente equidistante de los Ríos Bermejo y Pilcomayo. A pocos kilómetros, en el corazón del Impenetrable, todavía se pueden encontrar comunidades aborígenes que todavía hacen uso de taparrabos.

Un gran número de etnias Wichi y Toba sobreviven en parajes aledaños a Juárez. Fue  allí, en la casa de un colega de ADRA, que Manuel hacía su descargo: ¨Sólo pedimos un pozo de agua¨. Luego, de forma conmovedora continúa como si hiciese falta justificar dicho pedido: ¨…el agua es fuente de vida¨.

Lo escucho con atención. Es que, cada pedido que recibe un voluntario de ADRA, es atesorado como si fuera de uno. El grado de empatía llega a alcanzar niveles tan elevados, que a la hora del análisis, no pensar de modo visceral es una encomienda tan insoslayable como compleja.

Las lluvias de esa tarde de martes habían impedido que cruzara el Río Bermejo en canoa, para luego atravesar el impenetrable camino a mi próximo destino. Tuve que optar por la ruta más larga y más segura; el trayecto asfaltado.  Esa misma noche me embarqué en el colectivo que me hizo partir de Juárez.

A la mañana siguiente, llegué a Resistencia, capital de Chaco. La espera de varias horas por el siguiente autobús me obligaban a buscar un lugar para sentarme y desayunar. Mientras me alimentaba, volví a ver en una televisión que se entraba en un costado de la confitería la incansable campaña gubernamental y mediática sobre la soberanía del archipiélago de Malvinas. Mientras veía esas imágenes mi mente volvió a viajar unas horas atrás, y me volvía a sentar frente a Manuel y su pedido: ¨Necesitamos agua¨.

¿Es acaso la eterna disputa por la soberanía de Malvinas más importante que los problemas de fondo que aquejan a tantos rincones de nuestro país? ¨No, no. No puedo ser tan vende-patria, me grité desde el chip que tenemos bien instalado.

Pero la realidad seguía luchando por removerlo.

¿Cómo le explicaría yo a Manuel y su gente que el gobierno y EL PUEBLO ARGENTINO están más interesados en la lucha por una porción de tierra dónde ni siquiera vive un compatriota?

¿Petróleo? Apostaría que, de recuperar Malvinas, el petróleo que supuestamente existe, no duraría un año en manos nacionales para ser vendidas a capitales extranjeros. ¿O no pasó eso con los sagrados Yacimientos Petrolíferos Fiscales?

¿Justicia? Que haríamos si Paraguay reclamase los territorios que hoy pertenecen a Argentina y Brasil, en proporción 30 veces mayor al tamaño de Malvinas. Dominios que fueron extirpados del país hermano y que costó 200.000 vidas de hombres y niños durantela Guerra del Paraguay (Triple Alianza). ¿No sería entonces, si de justicia se tratase, correcto devolver esos territorios antes de reclamar el archipiélago?

Hay problemas dentro de nuestro país que exceden a cualquier disputa diplomática o bélica. Y que atentan HOY contra miles de compatriotas. Problemas que tarde o temprano repercutirán negativamente en los que creemos que esos asuntos todavía nos son ajenos. Lo paradójico es que todavía nuestros asuntos nos resultan ajenos.

También pienso en los valientes hombres y mujeres que le hacen frente al terrible y potencial genocidio que representaría la Megaminería.Piensoen las maestras de escuela de frontera, que con vocación inquebrantable se internan por meses en escuelas albergues en la montaña. Pienso en Manuel y sus muchachos. Pienso en ellos, y sinceramente, me olvido de Malvinas…

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La perla: El otro día, viajando por Salta, me llamó la atención el nombre de una escuela aborigen. Portaba el nombre de ¨Conquista del desierto¨. Me llena de curiosidad saber como le explicarán los maestros a esos niños y niñas el porqué de ese nombre trágico. Y me pregunto, le dirán también que el gran Domingo Faustino simpatizaba poco y nada con ellos?

**Porciones de agua en forma de pequeñas lagunas que nacen luego de que las crecidas de los ríos ceden.


The land will be less hard

Luli is an 8-year-old Wichí girl that has grown up in a hostile environment. She doesn’t know what it is to drink clean water, or to have a healthy meal. She learned to walk with feet burned by the intense heat of the ground and cut by the thorns of formidable bushes. The pain and wounds that this causes Luli—and other boys and girls her age—sometimes prevents her from assisting school. She lacks shoes, and medical attention is scarce and inadequate.

But a few months ago ADRA came to her school. She and her classmates learned about Healthy Footsteps, and now not only do they have shoes, they also participate in educational preventative health programs about the importance of protecting their feet.

The Gran Chaco region of the province of Salta, like many regions of the country, is being destroyed by human influence. The exploitation of the environment is the only avenue, it seems, that mankind has considered in order to maintain his lifestyle of comfort and waste. As a result of that exploitation, nature has changed its behavior significantly.

In the mentioned region, deforestation has altered the climate. Flooding has become more frequent. Desertification (stimulated by human interference) and the modification of the course of rivers mean that during the summer months, there are entire communities are devastated. At the same time, there is evidence of the extinction of a great amount of the regional plants and wildlife, meaning indigenous hunting and gathering practices are limited or even eliminated.

“If we don’t act we are accomplices, whether we like it or not, of a gradual but constant extermination. It is uncomfortable to say it, it is uncomfortable to think it”.

As if that were not enough, the indigenous population suffers by being confined to some of the worst territories of the country. The land that is rightfully theirs is not recognized, and now “civilization” continues advancing further and further into these regions, robbing them of some of their most important sources of food.

There exists a great fallacy that has crept into our thinking: “The land is for those who know how to work”. It is not a question of knowing how to work the land or not, but rather a question of the inherent and inalienable rights of every person. It is patently clear is that the indigenous people knew how to live off the land. It was the “white man” who altered their form of life.

I was in Buenos Aires for a couple weeks, where I repeatedly heard phrases like: “I would like to help, but I know that my help would be essentially insignificant.” Another complained: “We don’t act on conviction. We want quick and tangible results. Without them, our reactions are disactivated and we lose interest. Change will come when all of us act on our convictions independently of the result. It is the only way. When we live and act on conviction and understand that no one is better than anyone else, but rather that we are all born with different opportunities, only then will we begin to use responsibly what we have. Luli was born in a broken and forgotten society, but she deserves to know that she has the right the same opportunities that you and I have. She has the right to a dignified life.

Background info
Historically, the indigenous cultures based their economy on hunting and gathering. Just as we find it difficult to imagine a life without the Internet or credit cards, they find it equally difficult to imagine another type of sustenance. Their way of life has been transmitted from generation to generation, as with our traditions of mate or football. They don’t work the land in the same way as the “white man” not because they are lazy or incompetent, but rather because they do not have the resources—or perhaps even the desire—to do so.

Speaking of football, it seems comical to think that the government has destined 800 million pesos to support that business, while there are thousands of children don’t have enough to eat…

Wanna watch Luli´s story? click here! http://vimeo.com/36993824

La tierra será menos dura

La tierra será menos dura

Si actuamos por convicción

piesLuli, es una niña Wichí de 8 añitos que ha crecido en un ambiente hostil.
No sabe lo que es agua potable, ni alimentación saludable.
Aprendió a caminar con los pies lastimados por el intenso calor del suelo.
Las heridas que este le produce a Luli y a los niños y niñas de su edad le quitan la posibilidad de asistir a la escuela producto de la escasa y precaria atención médica.
Pero hace unos meses ADRA llegó a su escuela…

El chaco salteño, como muchas regiones del país, está siendo azotado por el accionar humano. La explotación del medio ambiente es el único camino, según parece, que el hombre contempla para seguir manteniendo un estilo de vida de confort y despilfarro. En este contexto y como resultado de la explotación, la naturaleza ha cambiado su comportamiento notoriamente.

En la región mencionada, la deforestación alteró el clima. Son más frecuentes las inundaciones. La desertificación (estimulada por la mala actividad humana) tanto como la modificación de cursos de ríos, favorecen que en la época estival, comunidades enteras sean arrasadas. Al mismo tiempo, se hace evidente la extinción de gran parte de la fauna (caza) y flora (recolección) autóctona.

 

¨Si no accionamos somos cómplices, nos guste o no, de un exterminio gradual y sostenido. Es incómodo decirlo, es incomodo pensarlo.¨

Y, como si esto fuera poco, los pueblos originarios sufren el confinamiento en los peores territorios del país. No se les reconoce la tierra que por derecho les pertenece y ahora, la “civilización” continúa avanzando sobre aquellos lugares, robándoles hasta la posibilidad de alimento.
¿Está claro el cuadro, no?Si no accionamos somos cómplices, nos guste o no, de un exterminio gradual y sostenido. Es incómodo decirlo, es incomodo pensarlo.Existe una gran falacia que se ha impuesto en nuestro medio: ¨La tierra es para los que la saben trabajar¨.
No es una cuestión de saberla trabajar o no, es una cuestion del derecho inherente a cada persona. En definitiva, los aborígenes supieron trabajarla y vivir de ella, fue el “hombre blanco” el que alteró su forma de vida.

Luli, es una niña Wichí de 8 añitos que ha crecido en este ambiente hostil.
No sabe lo que es agua potable, ni alimentación saludable.
Aprendió a caminar con los pies lastimados por el intenso calor del suelo. 

Las heridas que este le produce a los Luli y a los niños y niñas de su edad le quitan la posibilidad de asistir a la escuela producto de la escasa y precaria atención médica.

¨No actuamos por convicción. Queremos resultados, rápidos y palpables. De lo contrario, desactivamos cualquier intento de reacción y nos desanimamos.
El cambio llegará cuando todos actuemos por convicción independientemente del resultado. Es el único camino. ¨

Pero hace unos meses ADRA llegó a su escuela. Tanto ella como sus compañeros conocieron Pisadas Saludables, y ahora no sólo tienen calzado, sino que también participan de instancias educativo-preventivas sobre la importancia del cuidado de los pies.
Pasé dos semanas en Buenos Aires donde escuché en repetidas ocasiones frases como: ¨Me gustaría ayudar, pero se que tal aporte simplemente significaría un cambio insignificante¨.
Otro mal que nos aqueja:
No actuamos por convicción. Queremos resultados, rápidos y palpables. De lo contrario, desactivamos cualquier intento de reacción y nos desanimamos.
El cambio llegará cuando todos actuemos por convicción independientemente del resultado. Es el único camino.Cuándo vivamos y actuemos por convicción y entendamos que nadie es mejor que nadie, sino que todos nacemos con diferentes oportunidades, recién comenzaremos a hacer uso responsable de lo que tenemos. 
Luli nació en una sociedad golpeada y olvidada, pero ella merece saber que tiene derecho a las mismas oportunidades que vos o yo tuvimos. Tiene derecho a una vida digna. 
Info Paralela

Los aborígenes han basado históricamente su economía en la caza y la recolección de frutos. Así como nosotros no concebiríamos jamás una vida sin Internet o tarjetas de crédito, ellos no conciben otra forma de sustento. No trabajan la tierra como lo hace el “hombre blanco” porque no entienden su (alterada) manera de subsistir, no porque no les interese.
Esta forma de vida ha sido transmitida de generación en generación, como a nosotros el mate o el fútbol.

Hablando del fútbol, parece cómico pensar que el gobierno haya destinado 800 millones de pesos a este negocio, cuándo miles de chicos no tienen que comer…

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PARA VER EL NUEVO VIDEO DE PISADAS SALUDABLES HAGA CLICK AQUI.

Este artículo fue escrito y publicado para www.fuseres.org el 11-01-12 y editado por Organización Fúseres. Lo podés encontrar aquí

Dejando huellas

Pisadas Saludables

Dejando Huellas

Pisadas Saludables” es un proyecto de desarrollo que ADRA Argentina implementó en el año 2011, en las provincias argentinas de Chaco, Misiones, Salta y Jujuy.
El proyecto tiene como objetivo central la revalorización de niñas, niños y familias con escasos recursos, buscando elevar su calidad de vida; Y la concientización sobre la importancia del cuidado de los pies, como medida preventiva. Conoce más sobre una iniciativa que está dejando huellas. ¡Mirá el nuevo video!    

En el año de su lanzamiento, la Agencia de Desarrollo y Recursos Asistenciales – Argentina (ADRA Argentina) alcanzó a 30.000 niños y niñas de diversas escuelas de frontera y comunidades aborígenes, que fueron beneficiados con el proyecto.

Miles de niños y niñas se ven imposibilitados de asistir a la escuela y están expuestos constantemente a diversos peligros del suelo, al no contar con  la protección necesaria. Por eso “Pisadas Saludables” brinda instancias educativas al tiempo que distribuye dos veces por año calzados de tipo alpargatas a todos sus beneficiarios, gracias a la colaboración directa de TOMS Shoes, asociado directo.

En el año de su lanzamiento, la Agencia de Desarrollo y Recursos Asistenciales – Argentina (ADRA Argentina) alcanzó a 30.000 niños y niñas de diversas escuelas de frontera y comunidades aborígenes, que fueron beneficiados con el proyecto.
Para el 2012, se anexarán las provincias de Corrientes, Entre Ríos y Formosa al proyecto, incrementando el número de beneficiarios a 60.000. La idea es continuar federalizando “Pisadas Saludables”.
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PARA VER EL NUEVO VIDEO DE PISADAS SALUDABLES HAGA CLICK AQUI.
Este artículo fué publicado en www.fuseres.org el 04-12-11 y editado por Organización Fúseres. Lo podés encontrar aquí